tallo raiz

Árboles crecen en concepción, dandote un paso a otra vida, a recorrer los caminos de un camino que me trajo hasta aquí, a ver la magia en la mañana, y el color triste de la tarde todo el otoño, ver desde cerros casi imaginarios en el día la ciudad entera en la noche, con las formas de sus luces, y sus colores y la gente que camina como hormiga cuando tienes los ojos desde lo alto.
escuchar su balada de bar viejo por cada rincón, recorrer la universidad infinita, con formas de pianos alborotados que llenan espacios; su funcionalidad es tan grande que acomodan a millones, que hace sonreir a niños los dias domingos mientras los patos no entienden donde están y por que hay tantas cosas con sus nombres.
ver el sueño y encontrar al fin un poco de tierra y las plantas que crecen en los adoquines, la fachadas de las casas diferentes, y risueñas hojas cayendo.
concepción es mi ciudad, aunque mis raíces no lo quisieran, aunque se me negara todo lo conocido, y que una parte de mi corazón se desgarre, y quede en el comienzo, el avance de la vida, el paso del tiempo y la mutación logra que esté tranquilo. pero no olvida sus compromisos con el centro, con la bulla, con su gente que aprendí a querer y a entender.
Me gusta esta ciudad, creo que aquí moriré